
Si a uno lo despertasen en mitad de un sueño, y se encontrara con que lo habían trasladado, por arte de encantamiento, hasta la isla Terceira, en el archipiélago de las Azores, podría pensar que se encontraba en Escocia, o en Galicia, o en una Asturias rodeada de agua por todas partes. Como solemos hacernos una idea de lo que tenemos que conocer por lo que ya hemos conocido,...